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Zona Fundacional de San Juan

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Historia

 

Telde asienta sus raíces en la historia desde la época prehispánica. Se sabe que fue uno de los dos grandes núcleos o reinos de la antigua Tamarán (Gran Canaria) y tanto la ciudad como todo el municipio están llenos de vestigios de los antiguos canarios, con alrededor de un centenar de yacimientos arqueológicos. Asimismo, existen referencias a Telde anteriores a la Conquista. La más llamativa es la creación por el Papa Clemente VI del Obispado de Telde en 1351 a solicitud de los primeros pobladores europeos de las Islas.

Posteriormente, en 1386, frailes carmelitas y agustinos se asientan en la ciudad, hasta que en torno a 1391 fueron despeñados por la Sima de Jinámar por los isleños. A partir de la Conquista, en 1483, Telde pasa a ser una ciudad agrícola, industrial y comercial, rica y próspera, con una notable vida social y cultural, siendo la cuarta ciudad más poblada del Archipiélago.

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Ruta

 

Duración estimada: 120 minutos, deteniéndose en la iglesia, las salas de exposiciones y el museo.

Como llegar

El acceso más cómodo para ir al barrio de San Juan es tomar la carretera insular CI-18.11 en su enlace con la autovía Gran Canaria –1, a la altura del barrio de Marpequeña y el parque comercial de Telde, si se viene del Sur. Desde Las Palmas de Gran Canaria, el acceso está junto a la salida de la autovía hacia el Parque comercial de Telde. Una vez en la CI-18.11, conocida como avenida del Cabildo, a tres kilómetros está el núcleo urbano de Telde. Para ir a San Juan, se toma la desviación a la derecha justo antes de llegar a una gran rotonda, denominada Dahora y distinguible por su confección escultórica, con unas grandes estructuras de metal y cristal que se asemejan a cabezas de pájaros. Lo más cómodo es seguir la calle en la que se desemboca desde la avenida, porque lleva hasta el gran parque de San Juan. Junto al parque hay una amplia zona de aparcamientos desde donde se divisan las torres de la iglesia de San Juan.

Si se opta por el transporte público, la mejor opción es tomar la línea 80 en Las Palmas de Gran Canaria. Salen cada 20 minutos desde las 7.00 hasta las 21.20 horas. La parada que viene bien para la visita al casco histórico de Telde es la situada junto a la rotonda de Dahora.

Ruta

Señorío y prestancia desprende la parte antigua del barrio de San Juan de Telde. De pequeñas dimensiones, hay que tener en cuenta que es sólo una parte del casco histórico de Telde, declarado Bien de Interés Cultural en 1981 como Conjunto Histórico Artístico de los barrios de San Juan y San Francisco.  La ruta por San Juan acaba pronto si uno se limita a recorrer las calles, pero merece la pena ver el interior de la Basílica Menor de San Juan Bautista, el más importante de los monumentos histórico-artísticos de la ciudad y, para ello, lo mejor es realizar la ruta por la mañana.

La visita ha de comenzar en el conjunto compuesto por la alameda, plaza e iglesia de San Juan. La alameda y la plaza estaban separadas en el pasado, pero hoy conforman un solo espacio escénico rodeado de edificios señoriales que datan del siglo XIX y principios del XX. Uno de ellos corresponde a las Casas Consistoriales y otro es el Casino La Unión. Los demás pertenecieron a familias pudientes en su día y la mayoría alberga hoy dependencias municipales.

La iglesia o basílica menor de San Juan Bautista, declarada Bien de Interés Cultural y Monumental Histórico-Artístico Nacional el 21 de junio de 1991, es una de las más antiguas de Canarias. Por ello, constituye uno de los mejores ejemplos de la influencia del arte mudéjar andaluz y del portugués en las Islas. Su origen se encuentra a finales del siglo XV, en una pequeña ermita de piedra y barro levantada junto al fortín de San Juan.

Las obras del nuevo templo comenzaron hacia 1519 y continuaron durante los siglos XVII y XVIII, advirtiéndose diferencias de estilo debido a su largo proceso de construcción. Se trata de una edificación de tres naves con presbiterio rectangular, flanqueado por capillas, cabeceras de las naves laterales.

En planta se abren tres recintos más a modo de capillas. Los soportes son grandes fustes cilíndricos sobre base poligonal. Sobre ellos descansan las arquearías de medio punto, salvo los que dan acceso a las cabeceras laterales, que son apuntados. Se conserva el artesonado ochavado de algunas capillas, aunque se han perdido las armaduras mudéjares de la capilla mayor y naves.

Destaca en el exterior su portada principal. El campanario antiguo (el primitivo torreón de la fortaleza de San Juan) fue sustituido por dos torres modernas de estilo neogótico, realizadas en el siglo XX y actualmente están en fase de restauración. En su interior conserva una variada muestra de interesantes obras de arte, entre las que destacan el retablo del altar mayor y el tríptico, ambos flamencos y de factura gótica; así como el Cristo del altar mayor, una escultura elaborada con pasta de millo (maíz) por los indios tarascos de Michoacán, en México, y que llegó a Telde en 1550.

Entre el grupo de edificios situado a la derecha de la plaza, según se sale del templo, está el de las Casas Consistoriales. Se distingue por las banderas en su balcón. Dispone de una sala de exposiciones en su planta baja, donde se suelen mostrar obras de artistas locales. La sala permanece abierta de 8.00 a 15.00  y de 16.00 a 20.30 horas. Ya dentro se puede ver el patio interior, elemento típico en las casas tradicionales canarias.

Junto a las Casas Consistoriales, el edificio del Casino se presta para tomar un refrigerio antes de seguir la ruta. Del Casino podemos pasar al Rincón de Plácido Fleitas, un antiguo jardín transformado en monumento a uno de los artistas locales. Desde el rincón se puede salir a la calle Duende y entrar en el jardín de Santa Rosalía, donde su uso tradicional convive con el de parque infantil.

Al salir del jardín de Santa Rosalía entramos directamente a la calle peatonal Licenciado Calderín, donde conviven varios siglos de arquitectura en edificios modernos de la última mitad del siglo XX y casas que se remontan incluso al  siglo XVII. Al final de la calle está la Biblioteca pública, en la casa de los Quintana-Zumbado. De finales del siglo XVII, constituye un ejemplo de restauración acertada de un antiguo edificio para darle un aprovechamiento moderno. Desde el final de Licenciado Calderín se avista a la derecha el parque urbano de San Juan, junto al que hemos pasado al llegar. Pero es mejor continuar por la izquierda, por la Placetilla, para tomar la calle Conde de la Vega Grande, llamada así porque en ella está la conocida como Casa Condal.

Esta calle, por donde todavía circula el tráfico, es otra muestra de convivencia de varios siglos de arquitectura. Destaca en el número 18 una casa de dos plantas pero de menor tamaño que las demás, que guarda más parecido con las viviendas del vecino barrio de San Francisco que con las de San Juan. Poco más adelante y justo enfrente de la Escuela Municipal de Música y Danza, se encuentra la Casa de los Ruiz de Vergara, una edificación que data del siglo XVI y que perteneció a la familia del Condado de la Vega Grande de Guadalupe. Hoy es la sede de la Escuela Taller de Rehabilitación del Patrimonio Histórico de Telde y está en restauración, por lo que sólo se puede ver su exterior. Sobrio por fuera, la puerta principal nos habla de la importancia del edificio. Muestra un arco de tipo manuelino con el blasón de la familia situado sobre éste.

Al llegar al final de la calle y girar a la derecha para tomar la calle principal, Juan Carlos I, encontramos la iglesia de San Pedro Mártir de Verona, declarada Bien de Interés Cultural en 1981. Este emplazamiento tiene una historia a sus espaldas que se remonta a finales del siglo XV. Inés Chemida, una mujer aborigen que atendía a enfermos pobres, fundó en este lugar en 1490 el hospital de San Pedro Mártir. Después se levantaría la iglesia, que terminó de construirse en 1551. Retirado del culto a mediados del siglo XIX, permaneció casi un siglo en estado de ruina y su restauración culminó en 2001. Hoy es una de las salas de exposiciones del Ayuntamiento y permanece abierta con el mismo horario que la sala de las Casas Consistoriales. Es un edificio de una sola nave y dos capillas laterales abiertas mediante arcos apuntados. La de la derecha fue construida en el siglo XVI y es de factura gótica. La de la izquierda es posterior, de la segunda mitad del siglo XVII, y está cubierta por un artesonado ochavado, similar al original.

En el exterior, desde la plaza que rodea la edificación, se puede ver parte de los barrios de San Francisco y de Cendro, así como el antiguo acceso a la ciudad por el puente de los siete ojos, construido sobre el Barranco Real de Telde en 1868 por el  ingeniero Juan de León y Castillo.

La ruta continúa por la calle Juan Carlos I. Al llegar a la altura de la plaza de San Juan, encontramos a la derecha la calle Inés Chemida. Desde ella podemos avistar una parte del barrio de San Francisco, la conocida como el Bailadero, pero ésa es otra ruta para descubrir y en este punto conviene continuar por Juan Carlos I y su prolongación, que toma el nombre de León y Castillo, en honor al prócer de Telde que fuera ministro de Isabel II. Siguiendo esta vía nos encontraremos precisamente, en los números 43 y 45, con la Casa Museo de León y Castillo, donde naciera el político Fernando y su hermano Juan, artífice de multitud de infraestructuras en la Isla, entre ellas el Puerto. El Museo hoy abarca dos viviendas, la originaria de la familia León y Castillo y otra en la que vivió el poeta Montiano Placeres. Sus salas ofrecen un recorrido por la historia política de España de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Además, las casas constituyen dos magníficos ejemplos de la arquitectura tradicional canaria, con sus patios interiores y los corredores de madera de las plantas altas que dan a éstos.

Tras la visita al museo, hay que elegir entre regresar al aparcamiento o visitar el barrio de San Francisco (ver ruta). Si se opta por acabar aquí, nos encontramos de nuevo con el parque urbano de San Juan y es el mejor momento para disfrutar de él y descansar.